Nothing good happens after 2:00 AM.
Son las 3 y el insomnio tapa los receptores-emisores de la sustancia del sueño en mi materia gris, pensante. TV prendida, sintonizada hace 3 horas en la misma estación… No la miro, está de fondo, crea un ambiente. Las luces apagadas hacen que mis ojos sufran con la luz iridiscente de la estufa. La pantalla de la PC escupe realidades que no puedo llegar a ver en horas normales, pero a su vez decodifica complejidades imposibles de discernir a las 3 de la tarde mirando a Rial.
Mi subconciente me engaña, pero me dice la verdad. Tira la piedra, se esconde y me vuelve a tirar otra. No acierta. Se acerca y me cuenta un chiste:
“Situación: Tipo deprimido va al médico. Doctor, doctor, me siento mal. estoy deprimido, mi vida no tiene sentido. El doctor tratando de ayudarlo dice “Andá a la plaza del pueblo. Está el payaso Pagliacci. Tal vez pueda ayudarte”. El pobre tipo se larga a llorar y dice “Pero Doctor, yo soy Pagliacci…”.
Ruido de tambores. Todos ríen.
La TV emite luces que podrían provocar epilepsia, pero los monitores a mí me dañaron las córneas. ¿Cómo puede ser que los ojos sean lo que más llaman la atención de las personas? ¿Y por qué hay gente que se los tapa todavía?
Esconder la mirada es como actuar en una película con un nombre falso. Todos saben como te hacés llamar, pero no quién sos en realidad.
You got so many colours you make a blind man so confused.
Then why can’t I keep up when you’re the only thing I lose?
Scissor Sisters. Ah, me puedo ir a dormir tranquilo ahora.