
Boludeando se me ocurrió algo: Hacer un experimento diario donde haya alguna imagen que termine de cohesionar las distintas ideas del texto que se escribe.
—
Hubo alguna vez alguien importante para mí que supo saber lo que pensaba a la perfección sin la necesidad de que yo lo dijera o lo manifestara en voz alta. Me encantaba porque era muy divertido intentar algo y tenerlo resuelto antes de que mi boca dijera algo.
Cuestión de que esa persona desapareció de mi vida, no físicamente pero si de la ciudad. Se fue a vivir a España con su esposo y aunque la extrañe, se que no va a volver. Tiene trabajo fijo, comida, un marido que la cuida y una buena planta de marihuana con buen porcentaje de THC activo en cada cogollo.
En fin, la extraño tanto que ayer lo hablé con mi pseudo-psicólogo (persona a la cual le cuento mis cosas y me responde si está bien o mal, porque me gusta escuchar las segundas opiniones que me da la gente) y me comentó que si la extraño algo es que es por algo.
Y me dejó pensando…
¿No estaba enamorado de ella y preferí mantenerla como amistad para no arruinar nuestra demasiada buena relación?
No, porque me gustaba más que nada como compañera.
¿Pero no se supone que los amantes cuando se casan pasan a ser “compañeros de la vida” según Cortázar?
Cortázar se fumaba un par de porros y le salía escribir cualquier cosa. Así que sus frases me las paso por la plantilla de mis zapatos.
Ah, pero vos estás más loco que Giordano… ¿Por qué no te animaste a decirle la verdad, que la querías y todo eso?
Porque en su momento no… Eh! No me incomodes porque este es mi blog y escribo lo que quiero, si soy tímido y no me animé a decírselo en su momento fue realmente porque soy un re pelotudo una persona reservada que siente que los momentos para hablar son siempre en la cabeza de uno.
¿Entonces es por eso que sos un pelotudo incomprendido? ¿Es porque sos tímido?
Si, me animo a decir nada. Me callo para no parecer más tarado de lo que soy y siempre lo termino confirmando igual quedándome callado o no.
No me preguntás más nada? No te animás? Ah, viste… Sos como yo.